Los orígenes de la Musicoterapia

Como bien sabemos: “los orígenes de la utilización terapéutica de los sonidos y la música se remontan posiblemente, al principio de la humanidad” (Jauset Berrocal 2008: 138). Aunque sobre el cómo y el cuando, existan múltiples y diversas hipótesis, sobre lo que no hay duda, es que el hecho de experimentar la música como influencia curativa que afecta la salud y al comportamiento, ha estado presente desde los inicios de la humanidad y en la mayoría de culturas.

Numerosos documentos que nos informan sobre prácticas terapéuticas, paliativas, curativas, sanadoras, preventivas…, en las que la música tiene un papel fundamental. En ellas se demuestra el potencial de la misma como canal de comunicación y a la vez, se refleja el sustrato de algunos de los principios teóricos de la musicoterapia actual.

  • Por ejemplo, sabemos de la importancia y antigüedad de la utilización de la música y los sonidos en los rituales de curación y el chamanismo, de la comunicación del hombre con los espíritus a través del sonido, del canto chamánico, el cual no resultaría eficaz si se pronunciara el texto sin cantarlo, sin utilizar los instrumentos adecuados y si no se conjugara con la danza.
  • Otro ejemplo lo encontramos en la utilización de la ciertas músicas en la India, que se utilizan como experiencia espiritual. Un ejemplo lo encontramos en la relación entre los sacerdotes y los manthras. Estas secuencias de sonidos inducen a la relajación, la meditación y al tránsito contemplativo permitiendo desarrollar las facultades mentales y místicas.
  • En Egipto, como explica Poch ( 1999) ya en el siglo XIII utilizaban la música terapéuticamente en programas de tratamiento hospitalario. Partían de la teoría que se podían curar enfermedades mediante la respiración, por lo que se cantaban los cantos de “Mazdaznan” (ciencia de la respiración). Algunos papiros ponen de manifiesto de actitudes racionales sofisticadas sobre diversos aspectos de la medicina y la música como curación, con la finalidad de reestablecer y rehabilitar problemas físicos, psíquicos y emocionales (Poch 1999, Vol.II: 394-395).
  • En la Antigua Grecia, encontramos la Teoría del Ethos, contada por Aristóteles, la cual sustenta que existe una fuerte relación entre los movimientos de la música y los físicos y psíquicos del hombre y por tanto, que la música puede ejercer una determinada influencia sobre el carácter y las emociones de éste. Así, se componían melodías con el fin de crear o provocar un estado de ánimo determinado o “ethos”.
  • En Roma, como informa Poch (1999), se creía que en estados de tristeza se atraía la enfermedad, mientras que en estados relajados y alegres ayudaba a combatirla, y la música, siendo tan eficaz para influir sobre las emociones, podía ayudar a conseguir un estado de bienestar que propiciara mejoras (Poch 1999, Vol. II: 383-406).

Pero fue desde el siglo XVII al siglo XX, cuando diferentes médicos reconocidos como eminencias (F.J. Cid, Vidal i Careta, Letamendi, Candela Ardid…), se aproximaron a los inicios científicos de la musicoterapia, a través de sus experiencias e investigaciones utilizando la música con sus pacientes y comprobando sus beneficios.

Nacimiento de la disciplina

Durante la segunda Guerra Mundial, en varios hospitales de EEUU que recibían la ayuda de diferentes tipos de voluntariados comenzaron a recibir también la colaboración de músicos profesionales y aficionados. Éstos, hacían música para los pacientes que sufrían traumas físicos y emocionales causados por las guerras. Los equipos médicos constataron que las respuestas de los enfermos eran notablemente positivas, por lo que solicitaron el proceso de contratación de músicos en los hospitales. A partir de este hecho se empezó a generalizar el uso de la música en la rehabilitación de funciones físicas y psíquicas  (Betés de Toro 2000: 29).

Después de la Guerra empezaron a surgir los primeros intentos de planificación y evaluación sistemática de las intervenciones musicales. La demanda de formación hizo que se creara la primera carrera de musicoterapia en la Universidad de Kansas y el mismo año, se fundó la National Association for Music Therapy para apoyar el uso terapéutico de la música en diferentes ámbitos, así como para regular los estudios de formación de profesionales y fomentar el desarrollo de un cuerpo teórico y científico de esta disciplina (Mercadal Brotons y Mateos Hernández 2005).

 


Referencias bibliográficas:

BETÉS DE TORO, Mariano. “Bases históricas del uso terapéutico de la música”. 2000. En: Betés de Toro, Mariano. Fundamentos de Musicoterapia. Madrid: Morata, p. 23‐36.

JAUSET BERROCAL, Jordi A. 2008. Música y neurociencia: la musicoterapia. Sus fundamentos, efectos y aplicaciones terapéuticas. Barcelona: UOC.

MERCADAL BROTONS, Melissa y MATEOS HERNÁNDEZ, Luís Alberto (eds.). 2005. “Contributions towards the consolidation of music therapy in Spain within the European Space For Higher Education (ESHE)”. Music Therapy Today 6 (4).

POCH BLASCO, Serafina. 1999. Compendio de Musicoterapia. Vol. I i Vol. II. Barcelona: Herder.