La importancia de cantar durante el embarazo

Cada vez son más las investigaciones que demuestran que las experiencias y sensaciones vividas antes de nacer son esenciales para la formación de la personalidad y determinantes para el futuro. Como bien sabemos, la comunicación de la madre con el bebé intrauterino beneficia enormemente su desarrollo emocional.

CANTAR, es una manera maravillosa de comunicarse con él, de conectar, interaccionar y fortalecer el vínculo de una manera muy especial. Además, debemos recordar que la audición es el único sentido que dentro del útero permite al bebé el contacto con el mundo exterior y recibir información del mismo.

¿Cuáles son los beneficios?

Favorece el sistema nervioso del bebé intrauterino ayudando a que se desarrolle adecuadamente.

Favorece la generación de nuevas neuronas, facilitando los procesos cognitivos después del nacimiento y las neuroconexiones.

Al cantar, se segregan una gran cantidad de endorfinas que se trasmiten al bebé a través de la placenta.

Cantar favorece la conexión con una misma y la conciencia corporal y puede ayudar mucho a mejorar la respiración y la relajación.

Cantar alivia tensiones, miedos…, y permite expresar sensaciones, emociones y estados de ánimo propios de esta etapa.

Favorece el bienestar de la madre, y por lo tanto, el del bebé.

Si se le canta al bebé durante el embarazo, después de nacer, el bebé reconocerá la voz de la madre y también las canciones que le ha ido cantando habitualmente. Cuando le vuelva a cantar esas canciones, reconocerá su vivencia intrauterina y sentirá confort, seguridad y bienestar emocional y se relajará.

¿Cómo percibe el cantar de la madre?

La voz materna ya se percibe desde las primeras semanas. Primero como vibración, y más adelante, como sonido (a partir de la semana 8, ya percibe las estimulaciones auditivas, aunque todavía no reaccione a ellas).

El sonido que produce la madre al cantar se amplifica (respecto al habla) y el esqueleto lo absorbe y distribuye. El sonido viaja a través de la columna vertebral y se aloja mayoritariamente en las vértebras que quedan a la altura del vientre y la pelvis se convierte en una gran caja de resonancia. (Recordemos que la voz de la madre es especialmente apta para la conducción ósea y especialmente por la columna vertebral ya que se compone básicamente de frecuencias agudas).

A partir de la semana 20, el bebé intrauterino no solo sentirá la voz de la madre al vibrar el líquido amniótico, sino que empezará a escucharla captando su intención comunicativa y respondiendo con movimientos. Y hacia la semana 24, el aparato auditivo ya estará totalmente formado.

El canto prenatal en Musicoterapia.

En muchas culturas se ha utilizado el canto y su aprendizaje durante el embarazo sabiendo de los efectos beneficiosos que tiene tanto para el bebé como para la madre. En musicoterapia, se trabaja el canto prenatal desde diferentes métodos y técnicas en talleres en los que se puede compartir la experiencia con otras madres o parejas.

Una de las técnicas es el Canto Carnático. Con él, se aprende a realizar una serie de vocalizaciones acompañadas de respiraciones pausadas, profundas y abdominales, a estimular la gola (la cuál interactúa con el canal vaginal -cuando la gola se distiende o se contrae, también lo hace la región vaginal-) y a relajar con más facilidad la musculatura del suelo pélvico.

Este aprendizaje podrá ser muy beneficioso en la fase de dilatación. Por eso, este canto, traído desde el sur de la India por el obstetra Frédérick Leboyer, es muy utilizado por mujeres que desean dar a luz con la ayuda de métodos de alivio no farmacológicos.

Otra técnica vocal y corporal de referencia en el Canto Prenatal es la llamada Psicofonía. Ésta, se basa en aprender a utilizar el cuerpo como si fuera un instrumento musical (el cuál es a la vez emisor y receptor de las vibraciones). La creadora del método, Marie Louise Aucher, demostró  que cada sonido resuena y vibra en una zona muy precisa del cuerpo así como los beneficios de trabajarlos y utilizarlos también durante el parto.

En próximos artículos hablaremos más concretamente sobre el canto prenatal y cómo la musicoterapia favorece el desarrollo de bebés prematuros, ayuda a estimular la lactancia materna y resulta efectiva para dar a luz.


Bibliografía:

Gabriel F. Federico, (2001). El Embarazo musical: comunicación, estimulación y vínculo prenatal a través de la Música. Ed.: Kier.

Gabriel F. Federico, (2014). Viaje musical por el embarazo: musicoterapia prenatal. Ed.: Kier.

 

¿Qué es la Musicoterapia?

La musicoterapia es una disciplina del área de la salud que está en pleno proceso de expansión en muchos países del mundo. Muchísimos profesionales luchan para que se reconozca oficialmente como merece en los países en los que todavía no lo está y se esfuerzan en divulgarla para que socialmente exista una conciencia de lo que realmente es. Sin embargo, en general, todavía es poco y mal conocida y muchas veces se confunde muy injustamente con un recetario musical. Pero a la vez, cada día crece más el interés en saber qué es y en qué nos puede ayudar, aumenta notablemente el número de personas que se benefician de ella y los resultados de las investigaciones rigurosas son realmente convincentes y prometedoras.

¿En qué consiste la musicoterapia?

La musicoterapia busca restaurar, mantener y/o mejorar la salud física, psíquica, emocional, social, intelectual y comunicativa de los pacientes. El musicoterapeuta calificado se sirve de la música y de sus elementos para facilitar diferentes experiencias musicales (escuchas guiadas, canto, composición y/o utilización de música y canciones, improvisaciones con la voz y/o instrumentos, música y movimiento, etc.), que permitan trabajar hacia los objetivos terapéuticos. Estos objetivos, así como los diferentes tipos de intervención, dependen de las necesidades, posibilidades, estado físico y emocional particulares de cada paciente, entre otros.

¿En qué ámbitos se aplica?

Se aplica en ámbitos como el educativo (trastornos del lenguaje, de atención…), el geriátrico (demencias, Parkinson…), en medicina (oncología, dolor crónico, bebés prematuros, rehabilitación neurológica, cuidados paliativos…), en diversidades funcionales (autismo, Síndrome de Down…), en salud mental (trastornos psicóticos, de la conducta alimentaria…), el el ámbito comunitario (en grupos en riesgo de exclusión social…), en centros penitenciarios, con mujeres embarazadas, personas que quieren hacer un trabajo de desarrollo personal…

Así pues, la musicoterapia se aplica desde el embarazo hasta los últimos momentos de la vida y en personas con trastornos o enfermedades y también en estado de salud. Y por lo tanto, en distintos ámbitos, en variedad de colectivos y con pacientes con características y necesidades muy diversas.

¿Para qué se utiliza la música?

En musicoterapia, la música se puede utilizar para diversos fines: para facilitar la expresión en personas con dificultades comunicativas, para provocar respuestas físicas (como aumentar o disminuir el ritmo de la respiración, de la presión sanguínea, de la actividad muscular, provocar cambios en el sistema inmunitario…), para incidir en la dimensión cognitiva (para estimular la memoria, la atención, orientar a la realidad…), emocional (para conectar con el estado emocional del paciente, modificarlo, evocar o despertar emociones…), para facilitar la socialización, ayudar a la autorganización del paciente o grupo, etc.

¿Cuando y cómo se inicia el proceso?

El inicio del proceso comienza por iniciativa propia del paciente o por derivación por parte de otro profesional (médico, psiquiatra, profesor, psicólogo, terapeuta ocupacional…).

El musicoterapeuta que forma parte de un equipo interdisciplinario, recibe toda la información necesaria del paciente por parte de los otros terapeutas y profesionales y del mismo paciente y/o de su familia. Recoge la historia sonoro-musical del paciente, concreta los objetivos y el método de evaluación antes de empezar el proceso terapéutico y durante el proceso aporta y recibe información sobre el paciente y el proceso interactuando con el resto de profesionales. La intervención puede ser enfocada como prevención, asistencia terapéutica o rehabilitación y puede ser individual y/o grupal.

Todos hemos experimentado, más o menos conscientemente, de alguna o muchas maneras, la influencia de la música en nosotros. Pero, ¿sabemos cómo influye la música en nuestro cerebro?, ¿en qué beneficia la musicoterapia durante el embarazo?, ¿cómo nos puede ayudar a regular el estrés? ¿qué es la sonoterapia? Iremos abordando éstos y más temas esperando que sean de vuestro interés.